
El shiatsu
(en japonés
指圧; - acupresión)
es una técnica terapéutica de masaje originada en
Japón. Es
incierto si el Shiatsu está relacionado con el masaje chino Zhi
Ya (指壓). Sigue principios
similares a la acupuntura, en la cual los pulgares, manos, dedos, y
codos, son usados para aplicar presión sobre
ciertos puntos del cuerpo.
Cuando duele o existe
algún tipo
de malestar en alguna zona del cuerpo la tendencia natural del ser
humano es
llevar las manos hacia ese lugar en particular, esto no es otra cosa
que una práctica
muy rudimentaria de shiatsu.
En general, shiatsu es la
aplicación de presión en ciertos puntos
específicos para mejorar el estado de
salud, dichos puntos utilizados, se correlacionan con
los puntos de la acupuntura.
El ministerio de
Sanidad Japonés
define el Shiatsu del siguiente modo:
"Tratamiento que
aplicando presiones con los dedos
pulgares y las palmas de las manos sobre determinados puntos corrige
irregularidades, mantiene y mejora la salud, contribuye a aliviar
diversas
enfermedades (molestias, dolores musculares, estrés, trastornos
nerviosos,
etc.), activando así mismo la capacidad de autocuración
del cuerpo humano. No tiene
efectos secundarios."
Los
orígenes del Shiatsu se remontan a más de cinco mil
años en el pasado, cuando
en las montañas del norte de China, los sacerdotes taoistas
practicaban el
Do-In Ankyo, una forma de manipulación corporal y de
meditación que revelaba y
armonizaba la fuerza vital. Con el correr del tiempo, de esta
técnica se
derivaron otras disciplinas como el Qi-Gong y distintas formas de artes
marciales.
A
través de todas ellas se buscaba influir sobre el qi (que se
denomina chi en
China, ki en Japón y prana en la India), fuerza
inseparable de la vida
misma y considerada como la energía responsable de todo lo que
ocurre en el
Universo, manifestándose a través de dos principios
opuestos y a la vez,
complementarios a los que denominaron como yin y yang .
Lo
que hoy conocemos como Medicina Tradicional China tiene
básicamente su punto de
partida en esa filosofía orientada a preservar la salud
basándose en la
comprensión y armonización de la energía
universal. Dentro de este marco
conceptual posteriormente se desarrollaron distintos métodos
curativos, todos
orientados directamente a mejorar la salud buscando el equilibrio en el
intercambio del fluir de esta fuerza y nuestro cuerpo.
Así
nacieron artes como la Acupuntura, el Tui-Na , la Moxibustión y
prácticas que
hoy son más familiares para nuestra cultura, como por ejemplo el
Tai-Chi. Todas
ellas, junto con los remedios basados en hierbas constituyeron, y en
muchos
casos son todavía, los principales métodos curativos
utilizados en China por
siglos
En
los primeros siglos de nuestra era y a través del intercambio
cultural, monjes
japoneses estudiantes del Budismo en China observaron estos
métodos curativos y
los llevaron a su país natal al regresar. Como allí la
práctica de la medicina
consistía básicamente en diagnóstico, tratamientos
en base a hierbas y
prácticas similares a los masajes, los japoneses adoptaron
rápidamente estas
ideas. Luego, con el correr del tiempo, fueron agregando puntos de
vista
propios que adquirieron una identidad definida y dieron origen, por
ejemplo, a
métodos terapéuticos japoneses basados en la
prescripción de hierbas como el
Kanpo .
Durante
el siglo XIX y con el avance de la moderna medicina occidental, muchos
de estos
conocimientos tradicionales fueron olvidados y relegados al folklore.
Sin
embargo, a principios del siglo XX vuelven a ser recuperados y
revalorizados
por los estudiosos que buscaban y propiciaban una vuelta a las fuentes
de las
antiguas formas curativas naturales.
Así
entonces, parte de esas técnicas manipulativas originales e
ideas filosóficas
fueron sistematizados bajo el nombre genérico de Shiatsu. La
primera referencia
moderna que tenemos llega a través de un maestro llamado Tamai
Tempaku, quien
en 1919 publica un libro llamado 'Shiatsu Ho' en donde se combinan
conocimientos tradicionales de Anma , Ampuku y Do-In junto con
anatomía y
fisiología Occidentales.
A
mediados de siglo, el Shiatsu volvió a despertar gran
interés y se difundió a
través de dos corrientes o estilos principales: la del Maestro
Tokujiro
Namikoshi y la del Maestro Shizuto Masunaga .
Mientras
que la primera hace mayor hincapié en las técnicas de
digitopresión y toma
muchas referencias de la Anatomía Occidental para ubicar los
puntos
energéticos, la concepción de Masunaga devuelve al
Shiatsu a sus raíces
al volver a tomar como base los meridianos y la Teoría de las
Cinco Transformaciones
de la Medicina Tradicional China, agregándole técnicas
tradicionales como el
diagnóstico abdominal o de Hara y nuevos conceptos como los de
estados kyo y
jitsu aplicados a la descripción de la calidad energética
de los
meridianos.
Además,
siendo Masunaga estudiante de Psicología Occidental y estudioso
de los antiguos
textos médicos chinos, su visión unifica los aspectos
físicos, espirituales,
psicológicos y emocionales del individuo.
De
esta concepción global surge el Zen Shiatsu como método
de armonización
energética y de meditación en movimiento, en el que
además del aprendizaje de
la técnica se intenta también capturar y cultivar la
esencia del shoshin o
Mente de Principiante. Esta idea, propia del Budismo Zen, implica para
el
terapeuta el mantener una actitud permanente de sencillez y falta de
preconceptos hacia el otro, buscando un estado mental meditativo que
permita
conectarse y volverse uno con el universo y con el paciente.
Desde
el año 1955, el Shiatsu ha sido reconocido por el Ministerio de
Salud y
Bienestar Social de Japón como una forma de terapia individual y
ha sido
incorporado como práctica al Sistema de Salud de ese
país. Su técnica ha
sido definida de la siguiente manera:
'La
terapia Shiatsu es una forma de manipulación administrada con
los pulgares,
dedos y palmas de las manos, sin la utilización de instrumentos
mecánicos o
similares, para aplicar presión sobre la piel humana, corregir
disfunciones
internas, promover y mantener la salud y tratar enfermedades
específicas'
En
años posteriores surgieron algunas otras corrientes o
variaciones derivadas de
estas escuelas originales, como por ejemplo el Barefoot Shiatsu o
Shiatsu
Macrobiótico de la Maestra Shizuko Yamamoto, el Tao Shiatsu del
Maestro Ryokyu
Endo o el Ohashiatsu del Maestro Wataru Ohashi.
Asimismo,
recientemente se han hecho adaptaciones de algunas de las
técnicas del
Shiatsu para trabajos en el agua, como por ejemplo el Watsu o el
Jahara.
El Shiatsu está
indicado en gran cantidad de trastornos
leves y moderados, así como puede resultar una ayuda inestimable
en la mejora
de la calidad de vida de los pacientes de enfermedades graves.
El Shiatsu presenta una
eficacia muy elevada (cercana al
100%) en las patologías sicosomáticas relacionadas con el
stress, la ansiedad y
la depresión en las que aparecen los siguientes síntomas:
También resulta
muy eficaz en trastornos provocados por la
debilidad de riñones y los excesos de hígado como los
siguientes:
En los casi 60
años de práctica sistemática de Shiatsu se
han desarrollado tratamientos para el 75% de las patologías
médicas conocidas,
y se ha demostrado su eficacia en la paliación de los
síntomas de la mayor
parte de las restantes.
El Shiatsu tan solo
está contraindicado en los siguientes
cuadros:
