
La Reflexología es una
técnica de diagnóstico y tratamiento en la que se da
masaje a ciertas áreas del
cuerpo, particularmente en los pies, para aliviar dolor u otro
síntoma en los
diferentes órganos del cuerpo. Se estima que esta técnica
tiene su origen hace
5,000 años en China y que también era utilizada por los
antiguos egipcios. Fue
introducida a la sociedad occidental por el Dr. William Fitzgerald,
quien era
Otorrinolaringólogo en América.
Fitzgerald definió
10 zonas o canales de energía a lo largo
de la superficie del cuerpo, dándoles el nombre de "zona de
terapia"
y estas zonas o canales eran considerados los caminos a través
de los cuales
fluye la energía vital de las personas. Estos caminos terminan
en las manos y
en los pies. Debido a esto, cuando se experimenta dolor en alguna parte
del
cuerpo, puede aliviarse al aplicar presión en otra parte del
mismo relacionada
con la zona afectada. En consecuencia las personas que practican la
reflexología se han concentrado en los pies a pesar de que
trabajar los
reflejos a lo largo de todo el cuerpo también puede resultar
benéfico.
La reflexología no
utiliza ningún tipo de medicación,
simplemente se concreta a dar un tipo específico de masaje a la
zona correcta
del cuerpo, provocando de tal manera, que la energía del cuerpo
fluya siguiendo
ciertas rutas, conectando cada órgano y cada glándula con
su punto final o
punto de presión en los pies, las manos u otra parte del cuerpo.
Cuando las
posibles rutas se encuentran bloqueadas y existe alguna sensibilidad
referente
a dichos puntos, esto indica que el malestar o condición del
cuerpo puede estar
en otra parte diferente a la zona sensible. Hacer masaje en puntos
reflejos
particulares permite destapar los canales, restaurando el flujo de
energía y al
mismo tiempo aliviar cualquier daño.
Los usos de la
reflexología son numerosos y es especialmente
efectiva aliviando dolores (de espalda, cabeza y dientes), en
tratamientos de
desórdenes digestivos, estrés y tensión,
resfriados y gripes, asma, artritis y
más. También es posible predecir enfermedades potenciales
y hasta dar terapia
preventiva o sugerir la atención de un especialista. La
acción del masaje de
reflexología produce un efecto tranquilizante que aumenta el
flujo sanguíneo y
permite obtener un beneficio global para el cuerpo. Es importante saber
que la
reflexología no debe ser utilizada en condiciones que requieran
cirugía.
El masaje de
reflexología dispara un efecto tranquilizante,
que proporciona alivio a los músculos y a los nervios. La
presión que ejerce un
dedo a un punto determinado (terminación nerviosa) puede crear
una sensación en
cualquier otra parte del cuerpo, indicando la conexión entre dos
puntos. Esta
es la base de la reflexología, en ocasiones puede suceder que el
dolor no sea
mitigado de inmediato, entonces se debe prolongar el masaje por
más de una hora
para poder obtener resultados benéficos.
Existen ciertas
condiciones en las que la reflexología
resulta inapropiada, por ejemplo, diabetes,
algunos padecimientos
cardiacos, osteoporosis, padecimientos de la tiroides y flebitis
(inflamación
de las venas). Tampoco es
recomendable
para mujeres embarazadas o para personas que padecen
artritis
en los pies.
La mejor manera de
recibir masaje de reflexología es de las
manos de un terapeuta, quien usualmente dará masaje a todos los
puntos
reflexológicos, concentrándose en las áreas
correspondientes a la parte del
cuerpo que está afectada. La reflexología también
puede dársela uno mismo para
dolores de espalda, cabeza, etc. Pero siempre teniendo cuidado de no
dar masaje
de manera excesiva en un mismo punto, ya que esto puede resultar
incómodo.
A pesar de que no existen
pruebas clínicas para aseverar la
eficacia de la reflexología, muchas personas piensan que puede
ser un poco
dañina, sin embargo se pueden obtener resultados
benéficos. Algunos
practicantes piensan que la estimulación de puntos reflejos
permite la
liberación de endorfinas (de alguna manera similar a la
acupuntura), que son compuestos
químicos que se producen en el cerebro y que tienen la propiedad
de ser
analgésicos similares a la morfina y sus derivados. Se generan
de una sustancia
en la glándula pituitaria y están relacionadas con el
control sistema endócrino
(glándulas que producen hormonas).
Reflejos en los Pies: las
plantas de los pies contienen un
gran número de zonas o reflejos, que se conectan con
órganos, glándulas o
nervios en el cuerpo. Adicionalmente, en la parte superior de los pies,
se
encuentra un pequeño número de zonas o reflejos.
De manera
similar, las palmas de las manos contienen un gran número de
zonas reflejo,
dispuestas como en las plantas de los pies. Al igual que en los pies,
la parte
de atrás de las manos contiene un pequeño número
de zonas reflejo.
Se considera que las
manos tienen
propiedades eléctricas, la mano derecha tiene carga positiva y
la mano
izquierda negativa. La mano derecha tiene efectos estimulante y
fortalecedor,
mientras que la izquierda tiene efectos sedantes y calmantes. La parte
de atrás
de las manos tiene la carga opuesta a la de la palma, es decir, la
derecha
tiene carga negativa y la izquierda es positiva. Es importante
considerar lo
anterior cuando se utiliza la Reflexología, ya que si el
objetivo es
revitalizar el cuerpo y restaurar el flujo de energía limitado
por un bloqueo,
la mano que se debe utilizar para estimular las zonas reflejo es la
derecha,
haciendo esto más efectivo. Si lo que queremos conseguir es
aliviar el dolor la
mano a utilizar es la izquierda.
El proceso completo de
reflexología consiste en realizar una
serie de movimientos calmados y suaves para lograr un estado de
relajación.
Generalmente la reflexología es aplicada en los pies, por lo que
el paciente
debe despojarse de los zapatos y calcetines o medias, debe adoptar una
posición
cómoda, ya sea en la cama o en el piso, con la espalda soportada
por almohadas,
en una habitación tibia, callada.
Para empezar se debe dar
un masaje en todo el pie. Lo ideal
es trabajar ambos pies. Cuando una persona se da el masaje a sí
misma, lo ideal
es comenzar con el pie derecho. Se considera que el pie derecho
está ligado con
el pasado, así que las emociones pasadas deben ser liberadas
antes que las
presentes y las futuras sean trabajadas en el pie izquierdo.
