
La
traducción de los ideogramas chinos Tai-Chi Chuan es: la
acción (Tai) de la
energía interna (Chi) por medio de palmas o puños
(Chuan), que vendría a
significar la acción de la energía en el cuerpo. Otro de
los nombres por el
cual se le conoce es el último boxeo supremo.
El
Tai-Chi Chuan es considerado como un estilo interno perfecto
perteneciente al
Nei-Chia (Escuela Interna), cuyo dominio principal estriba en el
cultivo de la
fuerza interna, ejecutado con gran suavidad y concentración por
el practicante.
El
símbolo del Tai-Chi Chuan, el cual de hecho lo describe a la
perfección,
consiste en una mota de algodón con una aguja adentro. Esto
constituye una
alegoría del Tai-Chi: a cualquier observador esta disciplina
puede parecer una
inofensiva mota de algodón flotando en el aire, pero el agresor
que quiera
aplastar esta mota de algodón con las manos se encontrará
con una aguja en el
interior de la misma.
El Tai-Chi Chuan y su historia
Sobre el origen del Tai-Chi Chuan existen tres teorías que
debemos tomar en
consideración. La historia sitúa el origen del Tai-Chi
Chuan en tiempos de la
dinastía Tang (618-907). Ciertamente Hsu-Hsuan Ping, de la
dinastía Tang,
originario del distrito de Hui-Chou en la región sur del
río Yang-Tsé, se
trasladó hasta lo que se conoce hoy en día como la
provincia de Anh-wei. En
muchos relatos se habla sobre Hsu y sus innumerables cualidades y
destrezas; se
cuenta, por ejemplo, que él fue quien creó las 37 formas
originales del Tai-Chi
Chuan y de ahí evolucionó en el arte que se conoce hoy en
día.
Otra
versión presenta a
cierto personaje llamado Li-Tao Tzu, a quien también se le
atribuye la creación
del Tai-Chi Chuan. Al estilo que este hombre creó se le conoce
con el nombre de
Hsien Tien Chuan. Este estilo le fue enseñado a Yu-Ching-Hui,
nativo de la
prefectura de Nin-kuo. ƒl y su familia heredaron este estilo y
pasó de padres a
hijos en esta línea familiar, y fue sólo después
de varias generaciones que dicho
estilo se conoció entre gente externa a la familia.
Otra
teoría sitúa el origen
del Tai-Chi Chuan en la dinastía Sung (960-1279.), y su
creación se atribuye al
monje Chang Sang Feng. De él se dice era una persona de
extraño temperamento.
Era originario de la prefectura de Yi Chow de Liao Yang, pero se dice
que Chang
Sang Feng fue quien creó 13 formas de Tai Chi-Chuan en la
montaña de Wu Tan
Shan. Sin embargo, algunos maestros creen que Chang Sang Feng lo
único que hizo
fue desarrollar el arte que ya había sido creado por Hsu-Hsuan
Ping y Li-Tao
Tzu, y él sólo depuró, seleccionó y
eliminó movimientos
Chang Sang Feng
Chang Sang
Feng vivió al final de la dinastía Sung (1127-1279), pero
algunos autores lo
sitúan al principio de la dinastía Ming (1368-1644). Se
dice de él que era
capaz de recorrer grandes distancias en una sola jornada y se le
atribuye la
elaboración de manuscritos de alquimia taoísta sobre el
proceso de la
transformación de las energías internas del ser humano.
Algunos consideran que
este hombre era en verdad un misterioso personaje.
Según
nos cuenta la leyenda,
Chang Sang Feng fue un monje budista perteneciente a un monasterio de
la
montaña de Wu Tan, donde se dice creó un Estilo Interno
con las mismas
características del Tai-Chi
Chuan.
Según nos cuenta la tradición, se encontraba meditando
cuando fue interrumpido
por el bullicio que producía la pelea entre una serpiente y una
grulla; al ver
lo fuerte contra lo débil, lo asoció con el Yin y el Yang
el atacar y el evitar
el ataque. Se sintió inspirado de tal manera por este
acontecimiento que creó
una serie de movimientos basados en la lucha entre estos dos animales,
obteniendo resultados maravillosos para la salud y el espíritu,
al equilibrar
las fuerzas Yin y Yang con ciertos elementos neutros que sirviesen de
enlace
entre las fuerzas negativas y las positivas en el cuerpo humano.
Otra
versión narra que Chang
Sang Feng creó el Tai-Chi Chuan de una experiencia
mística. Realizaba su
acostumbrada meditación cuando se sintió en contacto con
los Hombres de la
Montaña de Fuego, personajes míticos quienes le
enseñaron el arte del Tai-Chi
Chuan. Esta versión otorga al Tai-Chi Chuan un origen divino.En
China existen
diversas escuelas de Tai-Chi Chuan, y cada una posee
características
particulares. Sin embargo, todas tienen en común el objetivo de
controlar la
energía vital y la mente en beneficio del ser humano.
Otra
interesante teoría nos
dice que el Tai-Chi Chuan fue creado por el gran maestro Cheng Wang
Ting,
oriundo del distrito de Wexian, provincia de Henan, hacia fines de la
dinastía
Ming (1368-1644 d. C.)Al cabo de tres siglos de evolución se
dividido en cinco
escuelas las cuales se fundamentaron, en el momento de la
creación de sus
respectivos estilos, en movimientos que siguen similares líneas
y formas de
ejecución, y cada escuela enfatiza en sus movimientos la fuerza,
flexibidad,
suavidad, dureza, posición de los pies, ruta de los movimientos
(lineales o
circulares) y su propia filosofía y manera de entender las
influencias de las
energías que nos circundan.
En el periodo
inicial de la
dinastía Quin (1644-1911 d. C.) y a raíz de las
diferentes guerras civiles, el
Tai-Chi Chuan se fue popularizando entre los practicantes de artes
marciales y
muy particularmente entre la clase noble. Los practicantes del budismo
y el
taoísmo se identificaron con los principios y basamentos del
Tai-Chi Chuan y
poco a poco fue surgiendo un nuevo estilo capaz de vencer la violencia
con la
suavidad.
A fines del
siglo xviii,
Wang Zhonyue, gran maestro de artes marciales chinas,
sistematizó este nuevo
estilo al que se denominó como hoy en día se le conoce:
Tai-Chi Chuan. Esta
disciplina se fue popularizando en la provincia de Henan y tras
aparecer en Beijing
a mediados del siglo xix se extendió rápidamente por toda
China.
El Tai-Chi Chuan se ramifica
en cinco escuelas importantes las cuales son:
1.- Escuela
Yang, de Yang
Cheng Fu (1883-1936 d. C.), caracterizada por hacer énfasis en
la relajación,
la suavidad y el equilibrio de movimientos lineales.
2.- Escuela
Sung, de Sung Lu
Tang (1861-1932 d. c.), distinguida por su destreza y agilidad en los
movimientos rápidos y de gran dinámica en los movimientos
de los pies. Tiene
como particularidad el hecho de que se ejecutan movimientos llamados
tejer la
energía.
3.- Escuela Wu,
de Wu Kien
Tsian (1870-1942 d. c.), de movimientos continuos y suaves. ƒsta a su
vez se ha
subdividido en la escuela Wu de círculo grande y la Wu de
círculo pequeño.
4.- Escuela
Chen, de Chen Fa
Ke, también llamada forma original de movimientos tanto
vigorosos como
plásticos, que conservan en sus ejecuciones gran empleo de la
flexibilidad y la
fuerza; posee como elemento fundamental el golpear las palmas,
movimiento que
activa la circulación de la energía interna en los puntos
Lou Kung Yi. De todas
las escuelas mencionadas, la Chen y la Yang son las de mayor
difusión tanto en
China como en el resto del mundo
El Tai-Chi-Chuan y su salud
Desde hace más de 600 años en China se practica el
Tai-Chi Chuan con el
objetivo de tratar enfermedades y fortalecer el organismo. El Tai-Chi
Chuan se
usa como terapia porque se ha demostrado científicamente que
mejora y estimula
las funciones de la corteza cerebral y porque puede corregir las
reacciones
anormales del organismo, tonificar los órganos abdominales y
desarrollar
funciones de autocontrol del cuerpo.
El
electroencefalograma de
una persona que practica el Tai-Chi Chuan muestra diferencias notables
con el
de una persona que no lo practica. Notablemente, el
electroencefalograma de una
persona en estado de conciencia presenta numerosas ondas de alta
frecuencia y
baja amplitud, de 50 uV, con sincronismo no satisfactorio; mientras que
el de
una persona que practica el Tai-Chi Chuan presenta numerosas ondas alfa
de 8
hertz, con una amplitud de hasta 180 uV y con una tendencia a la
sincronización
en diferentes áreas cerebrales. Dicho fenómeno resulta
más obvio en los lóbulos
frontales y los parietales. Los lóbulos frontales de la corteza
son los centros
supremos del sistema nervioso central y son sede de las actividades
cognoscitivas de una persona. Los datos señalados indican que la
acción del
Tai-Chi Chuan se concentra en el sistema nervioso central. Mientras
más tiempo
se practique el Tai-Chi Chuan, mejor será la
sincronización de las ondas alfa y
el electroencefalograma presentará más ondas de baja
frecuencia, lo cual propicia
grandemente las funciones del cerebro.
Se puede
apreciar que
durante los ejercicios de Tai-Chi Chuan la frecuencia de la
respiración
disminuye y se hace más profunda, de manera que aumentan tanto
el volumen del
aire como la vitalidad, la proporción entre el tiempo de
espiración y el de
aspiración. Aumenta también la amplitud del movimiento
diafragmático, pero el
volumen de circulación de aire por minuto disminuye. En la
respiración
profunda, parece que se hacen pausas, pero durante ellas se hacen
varias respiraciones
superficiales.
Experimentos en
animales
demuestran que cuando el centro respiratorio es excitado, el
estímulo se
extiende al centro nervioso parasimpático, y cuando el centro
nervioso
simpático se exita el efecto es viceverso. Como consecuencia, a
través de la
regulación y control conscientes del movimiento respiratorio,
los disturbios de
las funciones del sistema nervioso vegetativo pueden ser curados y las
funciones vuelven a ser normales. El consumo de oxígeno de una
persona que
practica el Tai-Chi Chuan en movimiento disminuye en un 30%.
Además, el
metabolismo decrece en un 20% y la frecuencia de la respiración
y el paso del
aire por minuto se reduce también. Este cambio indica que el
paciente se
encuentra en un estado de bajo metabolismo, lo que establece una buena
base
para vencer las enfermedades por el bajo consumo de energía. Con
el auxilio de
electromiógrados y ohmímetros de resistencia de la
superficie de la piel
(dermómetro), se le dan al paciente signos visuales o auditivos
sobre los
cambios fisiológicos que están ocurriendo en su cuerpo
(tono muscular, presión
sanguínea, etc.).
El
Tai Chi Chuan es un arte marcial de origen Chino. Se basa en el
desarrollo de la energía interior mediante la suavidad y la
intención. Dicha
energía es el objeto de tratamiento de la acupuntura y otros
métodos
terapéuticos tradicionales chinos. El trabajo del Tai Chi
ejercita
conjuntamente Cuerpo, Mente y Espíritu. Es una práctica
intensa y completa,
beneficiosa a cualquier edad.
Una sesión de Tai Chi Chuan para principiantes consta de unos
ejercicios
de apertura de articulaciones y estiramiento de músculos y
tendones, de Chi
Kung para centrar la atención y la respiración. La
práctica de la secuencia. El
aprendizaje de posiciones y movimientos de la secuencia. Ejercicios de
estiramiento, de relajación y de respiración, sentados o
estirados.
La "secuencia"
(kuen) es el centro de la práctica.
Es una serie prefijada de posiciones y movimientos en los que se
sintetizan las
enseñanzas que se deben adquirir. Hay diferentes secuencias. El
principiante
suele aprender la secuencia abreviada de 24 movimientos
estandarizada en 1956 por la Comisión de Deportes China,
conocida como 24
continental o 24 Pekín (Beijing).
En una
sesión de Tai Chi
Chuan se realizan ejercicios de calentamiento y estiramiento
suaves que
nos dotan de flexibilidad de forma gradual. Ejercicios de respiración
que incrementan la oxigenación y nos enseñan a respirar
de forma completa. Al
incrementar la ventilación de los pulmones el organismo es capaz
de liberar de
forma más eficiente las toxinas y generar más
energía, el corazón se beneficia
de ello. Estos ejercicios están especialmente indicados para
casos de asma o
tabaquismo
El Tai Chi se
caracteriza
por movimientos de torsión que refuerzan los tendones, las articulaciones
y la estructura ósea por lo que está indicado en casos de
artrosis. Y un
trabajo constante de los músculos de la espalda y de la
columna
vertebral con lo que se puede hacer frente a lesiones como hernias
discales y
lumbalgias. La práctica de la relajación de hombros
y cuello alivia los
dolores provocados por las contracturas musculares en estas zonas que
producen
mareos y cefaleas.
Es un ejercicio
que se
realiza bajo la fuerza de gravedad que soporta usualmente el cuerpo en
su
posición natural.
Efectúa
un masaje suave de
todos los órganos internos y de las capas de músculos y
tejidos conjuntivos que
reactiva el metabolismo.
Desarrolla la
capacidad de
trabajar concentrados sin tensión. Después de la
práctica, estaremos
descansados y relajados. Con la sensación de haber realizado
ejercicio físico. Revitalizados.
Finalmente la
práctica de la
relajación nos enseñará a reconocer y
liberar la tensión que acumulamos
día a día y con la que convivimos sin ser conscientes, en
situaciones
ordinarias.
El
hecho de que se trate de un Arte Marcial nos permitirá disponer
de una guión
sobre el que avanzar en un continuo desafío al tiempo que mejora
nuestro estado
de salud. Poco a poco nos introduciremos en los conceptos de la
filosofía
oriental que nos conducirán a una meta, un camino, la longevidad
basada
en el cultivo de nuestra energía.
Este arte
inigualable cumple
una función terapéutica muy eficaz para prevenir las
enfermedades conservando y
vigorizando la salud, y puede ayudar a numerosos terapeutas a descubrir
una
mayor comprensión de la unidad del cuerpo y el espíritu.
Su práctica garantiza
progresivamente un equilibrio psicosomático, logrando una mayor
armonía con uno
mismo y con nuestro entorno, permitiendo remediar los desequilibrios de
las
condiciones en que nosotros vivimos, producto del andar agitado y
brusco,
exterior e interior.
El Tai Chi
Chuan es el arte de
la acción. Su práctica desarrolla una energía que
progresivamente se refina y
aumenta la capacidad de estar activo con atención, flexibilidad
y calma, (firme
pero no tenso). Es notable la regulación de la energía.
Esta armonización
aumenta con la práctica y cada uno desarrolla en sí mismo
el arte de la acción
que se manifiesta no solamente en el ejercicio específico sino
también en la
vida cotidiana.
La influencia
del Tai Chi
Chuan sobre el sistema nervioso es tan tangible como obvia. La
tonificación equilibrada
del sistema nervioso central por la realización unificada de los
movimientos,
ejerce un efecto sumamente benéfico sobre el conjunto del
cuerpo. Esta relación
entre el sistema nervioso y la motricidad favorece la capacidad de la
atención,
la calma y la movilidad.
Los movimientos
circulares
realizados sin rupturas activan y fortalecen la circulación de
la sangre,
regulan la tensión arterial y favorecen la regeneración
de células.
La
respiración abdominal
tiene un gran valor en el campo terapéutico. En la
práctica el abdomen está
flexible y el pecho relajado, convirtiendo la respiración en
profunda, lenta,
uniforme y suave, aportando un mayor equilibrio en el funcionamiento
del
sistema respiratorio.
El Tai Chi
Chuan favorece la
digestión. Sus movimientos activan el funcionamiento intestinal
y la
respiración abdominal relaja el estómago. Particularmente
necesaria para las
personas de edad.
El Tai Chi
Chuan y la
psicomotricidad. Durante la práctica debe de existir una
estrecha relación
entre la flexibilidad y la estabilidad, la respiración, la
continuidad y la
fluidez del movimiento. La perfecta armonía entre todos estos
factores hacen
resaltar los beneficios del Tai Chi Chuan sobre la tonicidad y la
motricidad.
Todos los
movimientos son
realizados de forma unificada, sin rupturas. Los movimientos parten de
la
cintura en donde está situado el centro de gravedad del cuerpo
(la cintura es
el amo, el cuerpo el criado). La forma circular de los movimientos, la
experiencia de la energía y su dirección, interior y
exterior, constituyen la
base de este principio de globalidad y unidad.
El ejercicio
del Tai Chi
Chuan ayuda progresivamente a sentir la unión entre
relajación y estabilidad en
el movimiento. En la práctica se aprende a guardar la
energía que no es débil
ni rígida. Así el abatimiento, la crispación y la
discontinuidad del gesto
ceden poco a poco a una armonía de gestos y posturas. Este
aspecto está
relacionado en una regulación de la respiración que se
hace más profunda, lenta
y regular. Contribuye así mismo a un mejor empleo y a un control
más consciente
de la energía. Descubrir con la atención la
relación entre la dirección del
movimiento, la flexibilidad y la respiración abdominal es el
medio para
alcanzar este equilibrio tónico.
En el
tratamiento de las
personas disminuidas en el plano motor, el aporte del Tai Chi Chuan
puede ser
muy beneficiosa. Dos aspectos importantes aparecen relacionados con
este tema:
la globalidad del movimiento y las posturas ayudan a la persona a
sentir una
parte del cuerpo en relación con su cuerpo entero, por otra
parte la práctica
despierta una sensibilidad que contribuye a integrar la parte corporal
disminuida. En el caso de lesiones perdurables y difíciles de
sanar, los
ejercicios del Tai Chi Chuan pueden desarrollar una percepción
más unificada
del cuerpo y a la vez contribuir a una mejoría.
Aspectos
psicoterapéuticos:
la inhibición del cuerpo puede expresar la pena, la angustia, la
desconfianza
consigo mismo, etc. La práctica del Tai Chi Chuan puede
contribuir a remedia y
favorecer una armonización y una liberación progresiva
del movimiento, de la
respiración y de la atención. La práctica lleva a
sentir la fluidez de los
gestos, hallarse arraigado a la tierra, descubrir la suavidad en la
actividad
que influye sobre la mente y percibir cómo nos volvemos menos
rígidos y más
flexibles. La conciencia de uno mismo en la acción, una mayor
percepción del
espacio desarrolla a la vez una diferenciación y una
unificación entre uno
mismo y el exterior, entre dentro y fuera.
La
atención en la
respiración permite que a poco a poco las imágenes y los
pensamientos se
expresen sin que uno sea invadido por esa actividad interior. La
práctica ayuda
a percibir el movimiento de la energía interior, a sentir y a
contener la ola
de la actividad mental y emocional sin huir y sin luchar. Desarrolla la
capacidad de percibir las imágenes y los sentimientos
inconscientes que se
corresponde también al principio de atención y de no
luchar que es la base del
Tai Chi Chuan. Comporta un beneficio terapéutico cuando uno lo
practica con
constancia.
Tradicionalmente
se ha dicho
que el Tai Chi Chuan favorece la longevidad. La práctica del
movimiento y la
circulación de la energía, la acumulación del
aliento en el abdomen producen un
efecto regenerador. El aliento interior es la fuerza vital. Por esto,
cuando se
dice que el Tai Chi Chuan es beneficioso para la longevidad, significa
no
solamente que la práctica contribuye a un mejoramiento y a una
regeneración
celular de todas las partes de nuestro cuerpo, sino también que
el aliento
interno unificado proporciona una salud vigorosa.
El efecto
preventivo del Tai
Chi Chuan: La práctica desarrolla progresivamente un equilibrio
interior entre
el cuerpo y la mente. Las energías dispersadas en el cuerpo
provocan las
enfermedades cuando las mismas circulan de una forma desordenada y
caótica. El
Tai Chi Chuan ayuda a sentir, a unificar y a guiar estas
energías. La medicina
tradicional china atribuye las enfermedades a un desequilibrio entre el
Yin y
el Yang, para remedarlo es necesario disminuir el exceso de uno y
evitar la
insuficiencia del otro. La armonía de la práctica aparece
aquí en su dimensión
psicosomática.
Favoreciendo
este equilibrio
y esta unificación interna, el Tai Chi Chuan permite transformar
la alternancia
de tensión y depresión que uno se encuentra en la vida
cotidiana.
Reencontrar
esta fuente de unidad que puede aportar el Tai Chi Chuan no es un
repliegue
sobre la práctica misma, sino lo contrario, ofrece la
posibilidad de sentirse
"vivo" para actuar con estabilidad y confianza.
En las artes marciales chinas hay diferentes tipos de saludo en
relación
al arma con que lo realicemos.
En
el Tai Chi Chuan es habitual observar el saludo con puño
(Bào Quan Li).
El
saludo no nos es extraño a los occidentales, si acaso la forma
peculiar
utilizada en el Wushu. En cualquier actividad social existe un tipo de
saludo,
un ritual de acercamiento y de despedida que debe ajustarse a
determinadas
reglas y que denota la actitud de la aproximación o alejamiento.
Al empezar la
práctica, al finalizar la misma o al empezar a realizar Tui
Shous con un
compañero o contrincante, se realiza el saludo.
El
saludo simboliza nuestras cualidades y actitud. Es una muestra de
respeto hacia
quien lo realizamos y demuestra la voluntad de sujetar nuestra
actividad a unas
reglas. Con el saludo denotamos la intención de que la
inteligencia dirija a la
fuerza.
De
pie, con las piernas juntas y estiradas, el saludo se realiza con la
palma
abierta sobre el puño, la palma abierta simboliza nuestra
inteligencia mientras
el puño simboliza nuestra fuerza. La distancia entre el pecho y
las manos es de
20 a 30 cm. Este saludo está estandarizado por la
Federación China de Wushu.
Diferentes escuelas pueden introducir ligeras variaciones según
su
interpretación del mismo.
El significado
de la palma sobre
puño
Cuando
el pulgar de la mano izquierda está doblado hacia el interior
indica que el
practicante de Wushu no es arrogante o soberbio, o un rival por la
hegemonía.
Los cuatro dedos alzados y unidos representan la moralidad, el
intelecto, la
constitución física y la habilidad, cualidades que el
ejecutante de Wushu tiene
que poseer, además de un sentimiento noble. El puño
cerrado representa audacia
y potencia. Pero la audacia es fácil que nazca de la
confusión; de la potencia
fácilmente nace una violación de la disciplina; por eso
la palma izquierda
cubre el puño derecho, y esto significa que la audacia no tiene
que dar lugar a
la confusión, y se tiene que tener carácter para no
violar las reglas.
La
mayor parte de las formas comienzan o acaban con una inclinación
o saludo, lo
cual, está considerado método común de
cortesía en las Artes Marciales. Sin
embargo, cada gesto tiene su historia y significado que datan de miles
de años.
La cortesía, por supuesto, tiene lugar en las Artes Marciales, y
que mejor
lugar para encontrar la cortesía que en el militar, el lugar de
nacimiento de
las Artes Marciales, otros estilos, sin embargo, usan el saludo y
gestos como
"marcas de origen" de sus sistemas. Así, la mayor parte de las
Artes
Marciales Chinas muestran algún tipo de saludo en las
competiciones de hoy en
día, originalmente, solo los estilos del Sur efectuaban "palma
en
puño" como símbolo de cortesía al inicio de sus
formas. Tradicionalmente
los estilos del Norte no saludaban de esta forma.
En la antigua China, los estudiantes, saludaban cubriendo el
puño izquierdo con
la palma derecha, una indicación de que cubrir el puño
significaba paz y
buenaventura. Esto llegó a ser el saludo tradicional chino, como
el apretón de
manos en el mundo occidental. Sin embargo, los guerreros y soldados
chinos
llevaban sus armas en la mano derecha, con lo cual les impedía
el saludo, por
consiguiente, los militares y artistas marciales saludaban en la forma
opuesta,
con la palma izquierda cubriendo el puño derecho. Este
método fue tan popular
que incluso sin su arma el artista marcial saludaba con su puño
derecho
cubierto por la palma izquierda.
Durante la
dinastía Ching
(1644-1911), cuando muchos grupos patriotas batallaban contra los
Manchúes, el
saludo tradicional fue cambiado a la extensión de la mano
izquierda hacia
delante, con la palma vuelta lateralmente y el pulgar doblado hacia
dentro, en
el mismo momento que el puño derecho era colocado a la palma
izquierda. La mano
izquierda significa el carácter chino "luna" mientras que el
puño
derecho recordaba el carácter "sol", juntos forman la palabra
Ming
que representa a la dinastia Ming (1368-1644) este saludo era una
"marca"
de los artistas marciales del templo de Shaolin y fue usado como un
saludo
secreto entre los revolucionarios. Los estilos del Norte como Hsing-I,
Tai Chi
Chuan y Mantis, no participaban como patriotas anti-Manchúes ni
fueron fundados
antes de la dinastía Ching, así que el saludo no forma
parte necesariamente de
sus formas.
Otro tipo de
saludo visto en
la Artes Marciales chinas es el llamado saludo religioso, practicado
por los
estilistas del Tibet del estilo de la Grulla Blanca. En este saludo
parece que
se está rezando, ya que consiste en colocar ambas palmas juntas
con los dedos
hacia arriba. Demostrando que su sistema no es originario del Templo de
Shaolin, los estilistas de la Grulla Blanca adoptaron este saludo para
permanecer separados de otros sistemas. El estilo Pak Mei (ceja
blanca),
supuestamente fundado por un monje taoísta que salió del
Templo de Shaolin,
rompió con el saludo tradicional de Shaolin. Este se realiza
poniendo el dorso
de la palma izquierda, cuatro dedos extendidos, al tope o encima del
puño
vertical derecho. Los cuatro dedos representan los cuatro mares de
China,
mientras los cinco dedos del puño representan los cinco famosos
lagos. Esto
recuerda al viejo dicho: "Dentro de los cuatro mares y los cinco lagos,
somos todos hermanos".
Desde que las
Artes
Marciales Chinas se han añadido recientemente a la cultura
occidental, muchos
occidentales no saben como saludar correctamente. Dado que las formas
de armas
comienzan y acaban con el arma en la mano izquierda, no se les ha
informado que
en la cultura tradicional china se suele extender la mano que lleva el
arma y
el puño derecho como saludo. Incluso los jueces en los torneos
son culpables de
este error, en muchas ocasiones puntúan un saludo incorrecto del
ejecutante con
su puño derecho, mientras llevan el arma en la mano izquierda.
Recuerde:
Tradicionalmente un puño descubierto significa herir o atacar o
incluso retar a
alguien. Si el puño se muestra cubierto por la mano, ésta
anula el propósito
del gesto.
¿Cuál es el método correcto mientras se lleva un
arma? No usar el puño, usar la
palma, con el filo de la palma inclinado y encarada en la
dirección del saludo.
Las películas y la Ópera China han sido influenciadas por
las Artes Marciales,
por la aportación de los monjes budistas y taoístas,
saludando solamente con
una palma puesta hacia arriba en el centro del pecho.Muchos
practicantes hoy
creen que la religión budista juega un papel importante en sus
artes marciales
y que comenzaron usando el saludo simple en vez del tradicional de
Shaolin. Sin
embargo, este saludo representa una carencia de estilo, dado que un
saludo de
una palma indica solamente medio saludo, a menos que se eleve algo en
la otra.
El saludo de la mano solamente es aceptable, cuando un estudiante se
inclina a
su Sifu o a un instructor de alto nivel con un saludo completo, y el
profesor
devuelve el saludo con la palma.
